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martes, 14 de abril de 2009

Silencio

Ya te has ido hace unos años, pero tu lugar sigue vivo en mi corazón.
Parece que fue hace nada cuando salía corriendo del colegio y tu estabas esperando en el patio para llevarnos a casa parando a comprarnos unos maíces. Por nada del mundo cambiaría las estancias en verano contigo, con la abuela y con la tía, ni las meriendas en El Regajo o las subidas al Castañar.

Tu vacío se va llenando con tu recuerdo, aunque me gustaría no tener ese vacío y disfrutar de tu presencia. Sé que sigues a mi lado y que detrás de todo lo que pasa estás tu de alguna manera. Es difícil olvidar todo el amor y el cariño que nos diste. Tuvimos la gran suerte de tenerte mucho tiempo a nuestro lado, y no todo el mundo puede decir lo mismo. Quiero darte las gracias por todos los ratos que pasamos juntos, por tus abrazos, por tus sonrisas y por esos ojos tan expresivos. Ojala todo el mundo pueda hablar de ese amor de abuelos del que yo tanto he disfrutado.

Silencio... porque quiero tener un momento para los dos, porque muchas veces quiero gritar y el grito huye, porque en el silencio encuentro tu recuerdo. No hablaré, no quiero romper ese momento mágico y poderoso que quiero hacer eterno.

Campbel

martes, 27 de enero de 2009

Gracias Albert

Este fin de semana ha sido estupendo a todos los niveles. Por circunstancias fue duro ir. Pensé que no iba a ser capaz de afrontarlo, pensé que no estaría a la altura, pensé que no podría llegar donde los demás, pensé que me echaría a llorar en cuanto cantara una nota. Al contrario, ha resultado ser una inyección de energía tal, que esta semana veo las cosas de otra forma diferente. He sido capaz de disfrutar y tengo que agradecerlo mucho. He sido capaz de tener la enorme posibilidad de conocer a otra gente. Personas con gustos afines a los míos, que me han hecho valorar el esfuerzo que he realizado y sobre todo me he sentido valorada y apreciada. He sido yo rodeada de cosas que me gustan.

Mi pequeño homenaje desde estas páginas que quedarán leídas por un grupo muy reducido de personas es para ti. Eres un gran músico, pero sobre todo una gran persona con la cabeza muy amueblada y tus prioridades claras. Como ya dije: tremenda capacidad de trabajo, inteligencia, humildad, cercanía, amabilidad, sabiduría, cariño… Siempre una sonrisa, siempre un detalle… Y ahora añado, siempre un guiño que aún recuerdo. Compartimos “mesa y mantel” y espero que sigamos compartiendo charla.

He escuchado varias piezas tuyas y he de decir que Ecce quomodo moritur justus e Illuxit nobis hodie me han encantado, pero quiero resaltar otra aquí, Aetas Carmen Melody, que ha hecho que alguna lagrimilla aflore. Gracias Albert.

Campbel

lunes, 22 de diciembre de 2008

Mi abuela

Era muy pequeña o al menos esos decían todos. Pero no tan pequeña como para darme cuenta de que no ibas a volver.

Tengo tus pañuelos siempre impregnados en colonia en un recuerdo constante y siempre lo intenté hacer con los míos pero nunca quedaban igual. La era de los pañuelos de papel ha desterrado todo esto y no sé si es por eso intento comprarlos de algún olor...
Después de comer siempre me dormía en tus brazos acompañada por esas caricias que tanto me gustaban en el brazo. Creo que siempre has sido la persona que más me ha conocido y sabías como tranquilizarme.

Te fuiste pronto pero tu presencia siempre está conmigo.

Campbel

Mi abuelo

Nunca pude escribir sobre ti. Me dolía demasiado. Y me duele.

Lo único que puedo hacer es darte las gracias por todos los años que hemos podido disfrutar de tu presencia, de ti. Cada sonrisa que nos dedicabas en los últimos momentos nos demostraste que eras feliz entre nosotros.
Recuerdo cuando nos llevabas sobre tus hombros y hasta que no aparecías ninguna nos movíamos del cuarto de estar, cuando tirabas del cochecito blanco -que todas usamos hasta que se le doblaron las ruedas- para pasearnos por el campo. Y. cómo no, cuando nos llevabas al colegio y nos comprabas maíces.

Te quiero por tu sencillez, por la forma que tenías de pedirnos las cosas que necesitabas, por estar conforme siempre con todas las cosas, por tu genio que a veces nos sorprendía, por ser como eres. Para mi eres presente y tu cumpleaños algo vivo.

Campbel

Mi tía

No quiero huir tan a menudo como lo hago, no quiero levantarme por las mañanas y hacer un gran esfuerzo por llegar a la noche, no quiero mostrar la sonrisa que tengo siempre en la cara, aunque por dentro esté deseando llorar, no quiero que todo sea una hipocresía, no quiero sentirme tan sola, no quiero...

Ya lo ves, yo también me encuentro cansada, muy cansada. Esto es un continuo luchar en el que únicamente cuentas contigo mismo, no hay nada ni nadie a lo que te puedas aferrar. Soledad, creo que es la palabra que mejor describe lo que realmente es la vida. Si ahora pudiera hablar contigo, no sé por qué, pero estoy completamente segura de que tu también descubriste la soledad pronto, que fue tu compañera infatigable y a la que le contabas tus confidencias, ¿la conseguiste aceptar?.

Campbel