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viernes, 25 de abril de 2014

Nostalgia


Nostalgia

¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel.

Benedetti

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Érase una vez

Erase una vez una niña que creía en los cuentos de hadas. De pequeña había leído tantos cuentos en los que la princesa conocía al príncipe ideal, se casaban, tenían una familia y eran felices que se convirtió en su sueño. La niña creció en una familia en la que se alimentó ese sueño de la familia ideal y vivía feliz. Sus padres, sus hermanas, sus abuelos y sus tíos colmaban la felicidad y su infancia fue lo que toda niña habría deseado.

El tiempo pasó y esa niña fue dándose cuenta de que a su alrededor las cosas no iban siendo tal como las había soñado. Que esos padres idealizados tenían sus fallos e incluso en ocasiones la educación que ellos habían recibido de sus padres e inculcada a ella y sus hermanas perjudicaba las relaciones fraternales. Que cada hermana hacía su vida construyendo su propia familia y que ellas habían logrado romper esos vínculos fuertes que se establecen cuando eres pequeña con tus padres y hermanos. Que ellas crearon su vida logrando asimilar las imperfecciones y consiguiendo individualidad. Pero que esa niña no logró tirar hacia adelante, que se quedó anclada en el sueño de una gran familia rodeada de felicidad y en la utopía de tener una familia propia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Deseos

Suscribo todos estos sencillos deseos...

Hoy quisiera tus dedos
escribiéndome historias en el pelo,
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras
las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda,
que me querés mucho,
cosas así, tan sencillas, tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera
dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.

Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.

Cosas quiero, como una gran ola de ternura
deshaciéndome un ruido de caracol,
un cardumen de peces en la boca,
algo de eso frágil y desnudo,
como una flor a punto de entregarse
a la primera luz de la mañana,
o simplemente una semilla, un árbol,
un poco de hierba.

Gioconda Belli

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Regala un abrazo!

Hoy me ha venido a la cabeza una imagen de este verano. Una persona regalando abrazos en una calle. Nuestro primer pensamiento puede ser hasta despectivo, pero hoy pensándolo bien creo que una gran cantidad de gente necesita/necesitamos un abrazo. La confianza y la seguridad que nos aporta, el sentirnos acompañados, el notar otra persona que nos da todo su apoyo...

Cuántos días nos levantamos y añoramos ese calor que nos da un abrazo y la fuerza para todo el día? Cuántos días pasamos sin recibir un abrazo?

Abrazos matutinos para empezar el día, abrazos de amistad, abrazos de apoyo, abrazos maternales, abrazos cuando las lágrimas acuden a los ojos, abrazos para compartir alegría, abrazos de amor, dormir abrazados...

jueves, 1 de octubre de 2009

Alma mía

Estoy escuchando el nuevo disco de Pedro Guerra, un disco de versiones de otras canciones. Esta de Alma mía de Céspedes me ha encantado...

Alma mía, sola, siempre sola
Sin que nadie comprenda,
tu sufrimiento, tu horrible padecer

Fingiendo una existencia
Siempre llena de dicha y de placer
De dicha y de placer

Si yo encontrara un alma
Como la mía
Cuantas cosas secretas
Le contaría

Un alma que al mirarme
sin decir nada
Me lo dijese todo,
todo con su mirada

Un alma que al besarme
Con suave aliento
Que al besarme sintiera
lo que yo siento

Y a veces me pregunto que
Que pasaría
Si yo encontrara un alma
Como la mía

lunes, 20 de julio de 2009

Cerrado por vacaciones

Todos hemos visto en más de una ocasión letreros en las tiendas o en bares muy típicos en estas fechas estivales. Pues bien, hoy me gustaría colgarme el letrero de Cerrado por vacaciones. Yo disfruto mucho, muchísimo de todo lo que hago, pero igual que mi personalidad tan sensible me permite deleitarme de todas las cosas que hago y que me rodean también hace que viva con más presencia todos los sentimientos negativos. Estoy cansada de luchar para que las relaciones más cercanas que más me importan y me afectan vayan bien, de sonreir cuando no tengo ganas, de tener que decir que estoy bien cuando no lo estoy, de asumir lo que me pasa y aceptarlo, de escuchar comentarios de gente que tiene su vida encauzada, de tener un rencor que todavía no se pasa, de escuchar tu eres fuerte y con eso arreglar todo, de que no salgan las cosas en mi vida, de la soledad, de no tener un interruptor que me apague los pensamientos.

martes, 16 de junio de 2009

Besos bajo la lluvia

Hoy ha llovido. Me gusta mucho la lluvia. No nací en un día de lluvia, al contrario, supongo que haría un calor tremendo porque el mes de julio así se impone.

La lluvia puede aportar dos cosas. Por un lado está la parte melancólica, triste y nostálgica con todos los pesarosos recuerdos que puedan venirnos a la cabeza. Pero en otro lado está la serenidad, la implicación de todos los sentidos...

Me gusta estar en casa cuando llueve y notar como las gotas golpean el cristal. Es momento de escuchar su sonido. Únicamente eso, cerrar los ojos y escuchar. Poco a poco la respiración se va acompasando y todo es tranquilidad. O bien es momento de coger un libro y disfrutar de una buena lectura.

Me gusta el olor a tierra mojada, me gusta sentir el aire limpio, me gusta ver esos colores tan vivos que deja la lluvia.

Me gusta acostarme por la noche y oír llover, acurrucarme entre las mantas e ir poco a poco quedándome dormida.

Me gustan los besos bajo la lluvia.

jueves, 14 de mayo de 2009

Una palabra

Decir lo que se siente realmente. A mi me ocurre a menudo, mi impulsividad me pierde, y a veces las palabras salen de mi boca sin darme realmente cuenta de lo que estoy diciendo. Qué palabra sería a la que se refiere Josefina de la Torre? Puedo imaginarla, al igual que puedo imaginar el sentimiento de no poder controlar una palabra inesperada dicha a una persona mirándola a los ojos. Y puedo soñar la reacción de esa persona. Pero no voy a hacer una segunda parte del poema porque es bonito ver que la sorpresa, la incertidumbre, el quedar absorto, contemplando esa palabra...

Te dije aquella palabra
porque la sentí de pronto
inesperada,
y la cogí en los labios
intacta.
Tuve un momento de duda
de tu mirada.
Pero aquella palabra,
¡que caprichoso juego
de tenaces instantes
me dejaba!
Estaba aquí segura
entre los dientes
clara,
libre de la garganta.
Tú te quedaste absorto,
contemplándola.

Josefina de la Torre

miércoles, 6 de mayo de 2009

Explosión de sentimientos


No importa por qué hoy me siento así, hoy me ha venido a la cabeza esta frase y con ella una gran cantidad de palabras, de sentimientos. Da igual que se mezclen, a veces son contradictorios y ni nosotros mismos logramos saber cuál prevalece.

Alegría, Desánimo, Seguridad, Duda, Confianza, Temor, Estímulo, Tristeza, Amor, Valentía, Debilidad, Ilusión, Humor, Soledad, Quebranto, Solidez, Nostalgia, Capacidad, Melancolía, Fuerza, Fragilidad, Fortaleza, Impulso...

El debate entre la parte racional que habita en nosotros y la emocional. Es difícil conseguir esa estabilidad personal si las dos no viajan juntas en el mismo vagón. Uno no puede, o mejor diré no debe, emitir sentimientos sin que la parte racional los ordene y sepa cómo y cuándo expresarlos. Fácil la teoría existente para tener la estabilidad emocional, pero difícil llevarlo a la práctica para algunas personas que “sufrimos” lo que quiero llamar como explosión de sentimientos en ocasiones no controlada y que terminan saliendo por medio de las lágrimas.

Lo importante es vivir y saber disfrutar lo que vamos encontrando a cada paso, a veces cuesta aceptar situaciones y se descontrola todo, a veces necesitamos ayuda y que nos recuerden esto, a veces necesitamos que nos ayuden a canalizar toda esta explosión... pero lo que cuenta es seguir.

martes, 28 de abril de 2009

Lux Aurumque

Hace mucho que escuché Lux aurumque de Eric Whitacre por primera vez y he de confesar que esa primera vez, no me gustó. Pero con el tiempo se ha convertido en una de las que más me gustan por la gran expresividad, pasión, dulzura. Espero que disfruteis de la sensibilidad de la pieza, de la precisión, de los silencios y de los agudos claros y limpios. El texto proviene de un poema de Edward Esch traducido al latín por Charles Anthony Silvestri.

Light,
Warm and heavy as pure gold
And the angels sing softly
To the new-born baby.

Lux,
Calida gravisque pura velut aurum
Et canunt angeli molliter
Modo natum


martes, 14 de abril de 2009

Silencio

Ya te has ido hace unos años, pero tu lugar sigue vivo en mi corazón.
Parece que fue hace nada cuando salía corriendo del colegio y tu estabas esperando en el patio para llevarnos a casa parando a comprarnos unos maíces. Por nada del mundo cambiaría las estancias en verano contigo, con la abuela y con la tía, ni las meriendas en El Regajo o las subidas al Castañar.

Tu vacío se va llenando con tu recuerdo, aunque me gustaría no tener ese vacío y disfrutar de tu presencia. Sé que sigues a mi lado y que detrás de todo lo que pasa estás tu de alguna manera. Es difícil olvidar todo el amor y el cariño que nos diste. Tuvimos la gran suerte de tenerte mucho tiempo a nuestro lado, y no todo el mundo puede decir lo mismo. Quiero darte las gracias por todos los ratos que pasamos juntos, por tus abrazos, por tus sonrisas y por esos ojos tan expresivos. Ojala todo el mundo pueda hablar de ese amor de abuelos del que yo tanto he disfrutado.

Silencio... porque quiero tener un momento para los dos, porque muchas veces quiero gritar y el grito huye, porque en el silencio encuentro tu recuerdo. No hablaré, no quiero romper ese momento mágico y poderoso que quiero hacer eterno.

Campbel

domingo, 29 de marzo de 2009

Stabat Mater

Este año se cumplen 200 años de la muerte Franz Joseph Haydn, compositor austriaco (1732-1809). Este músico se vió eclipsado por Mozart sobre el que influyó de manera decisiva.

En el periodo de tiempo hacia el que vamos, la Semana Santa, nada mejor que recordar su Stabat Mater, piezas dedicadas a la Virgen María que llora ante su hijo en la cruz. Personalmente son las obras de música religiosa más emocionantes y de mayor sensibilidad provocadas por el recorrido y la interiorización de los sentimientos de una madre que atraviesa el sufrimiento de su hijo en la cruz.

martes, 13 de enero de 2009

Hace mucho que te quiero


Miradas… silencios… y aún así la película Hace mucho que te quiero (Il y a longtemps que je t'aime) dice tanto…

Una persona que pasa gran parte de su vida en la cárcel. Alejada de todo. "En la cárcel solía apilar libros junto a mi almohada, era una especie de muralla. Al otro lado estaba el mundo. Un mundo sin mí." Sin familia, sin apoyos, rodeada de silencios y rodeada de nadie. El mundo que sigue su curso y que no le da la oportunidad de vivir.

Cuando sale de la cárcel se encuentra con una familia que la arropa, una hermana que aún sin saber de ella en mucho tiempo la abraza y le da el cariño que no ha tenido. Son dos desconocidas que están unidas, muy unidas.

Intentan entenderse, conocerse, sentirse. La hermana la acoge, no juzga. Necesitan tener confianza, olvidar palabras hirientes que se han dicho y aprender otras muchas que pueden decirse, silencios significativos que no necesitan diálogo, miradas intensas que suplen esas palabras.

La hermana quiere darle lo que necesita: amor, sentirse acogida, integrada y en realidad ese cariño fraternal no se puede explicar, es algo que se vive dentro y se da. El cuñado no entiende a veces esa pasividad, esos silencios, esa debilidad aparente. Pero el lazo entre hermanos es algo que está fuera del alcance de las personas que no están dentro de ese pequeño grupo social. Y es algo que no debería romperse. Debería ser saber decir un gracias, saber decir un perdón, saber estar sin hablar, saber acoger sin preguntar, saber aceptar sin juzgar, saber abrazar sin motivo…

Un "estoy aquí" con que la película acaba dice y resume todo lo que significa un hermano.

Campbel

miércoles, 7 de enero de 2009

El librero de Selinunte


He terminado de leer este libro, es una pequeña fábula sobre un niño de unos 13 años y un librero que llega a este italiano pueblo, Selinunte, y se dedica a leer libros en su librería. Nadie en el pueblo quiere su presencia excepto este niño que todas las noches acude ávido de conocimientos a la librería. Un día todas esos libros son quemados y las palabras se marchan...:

"Nos faltaron las argumentaciones, las explicaciones, nos faltó terriblemente, más que cualquier otra cosa, no poder expresar ya los sentimientos. Los teníamos dentro bien claros, nítidos, pero cuando intentábamos exteriorizarlos salia afuera algo que no tenía vida."

Algo tremendo quedarnos sin poder expresar lo que sentimos. Y ahora que nosotros podemos muchas veces no lo hacemos o no queremos escuchar cuando alguien lo intenta.

"Todas las palabras escritas por los hombres son enloquecido amor no correspondido; son un diario apresurado e incierto que tenemos que llenar a la carrera, porque tiempo hay poco. Un inmenso diario que tenemos para Dios, para no acudir con las manos vacías a la cita"

Vecchioni, Roberto. El librero de Selinunte

Campbel

lunes, 22 de diciembre de 2008

Cuento de los sentimientos

Desde que lo vi en un cuentacuentos para adultos me encantó y lo intento releer de vez en cuando. ESpero que disfrutéis con él como yo lo he hecho:


Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: "Vamos a jugar al escondite". La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
¿Al escondite? ¿Y eso cómo es?

Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego. El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dió tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.

Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.

La primera en esconderse fue la pereza que como siempre, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol.

El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes. El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

Un millón contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.

De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.

Así fue encontando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.

Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra: El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.